Aceros de máquinas

Son aceros destinados a la fabricación de elementos que ejercen funciones de responsabilidad en el guiado o en la transmisión de las partes móviles de las máquinas.


Se pueden agrupar en cuatro categorías:

Aceros de bonificación (temple y revenido a alta temperatura)
Aceros destinados a la fabricación de piezas resistentes (generalmente sometidas a fatiga) de las transmisiones y sistemas de guiado de las máquinas (árboles y ejes, cigüeñales, bulones, bielas, palancas).
Son materiales con capacidad de temple y revenido en tota la masa (se usan también para temple superficial)

Aceros de endurecimiento superficial
Aceros destinados a la fabricación de piezas que materializan los enlaces de las máquinas (cojinetes y guías de deslizamiento, rodamientos y guías lineales, ruedas dentadas, levas).
Combinan unas elevadas características superficiales (dureza, resistencia al desgaste, resistencia a la fatiga superficial) con una buena tenacidad en el núcleo para soportar golpes y sacudidas.
Entre ellos hay los aceros de cementación y los aceros de nitruración.

Aceros de alto límite elástico (aceros de muelles)
Aceros destinados a la fabricación de piezas de máquinas que durante su funcionamiento experimentan grandes deformaciones elásticas, a menudo bajo solicitaciones dinámicas (muelles, elementos elásticos).
Combinan un alto límite elástico (posibilidad de grandes deformaciones), una buena resistencia a la fluencia (prácticamente no ceden con el tiempo) y una resistencia a la fatiga elevada (soportan cargas repetidas).

Aceros para mecanizar (aceros de fácil mecanización)
Aceros destinados a la fabricación de piezas que requieren un gran volumen de mecanización para su conformación.
Muchos de ellos derivan de aceros de bonificación o de cementación con adiciones de elementos que los hacen más aptos para la mecanización.